POR UNAS RELACIONES ARMONIOSAS
Si al vivir en sociedad estamos interaccionando diariamente, ¿no será bueno procurar que nuestras relaciones sean armoniosas?
Cuando va bien nos sentimos felices, y cuando se deterioran nos aportan sufrimiento, aunque nos cueste reconocerlo. ¿No es la felicidad lo que procuramos en la vida? Es a través de la relación con el otro cuando podemos poner en juego nuestras mejores cualidades: el amor, la paciencia, el respeto, Cuando no funcionan, siempre pensamos que la culpa no es nuestra. Vemos que el otro se equivoca. Nos cuesta mirarnos y reconocer el error propio. A veces acusamos para tranquilizar la conciencia, pero en el fondo no podemos sentirnos bien. Si tenemos buenos sentimientos hacia los demás, si sabemos situarnos en el lugar del otro, si percibimos su experiencia y sintonizamos con él emocionalmente, si ponemos en juego todas estas intenciones, estaremos mucho más pendientes de los valores que todos tenemos que de las debilidades que sin duda aparecerán en cada uno. No podemos cambiar nuestro pasado. Tampoco lo inevitable. Pero sí somos dueños, en cada momento, de elegir la actitud que mejor favorezca a lo que pretendemos entre todos. Desde una conciencia benevolente y pacífica, se favorecerá el camino en esta tarea común de contribuir a mejorar las situaciones que se nos presenten. Ciertamente es más fácil frenar, buscar el incordio, quedarnos en lo que nos separa, que procurar focalizarnos en lo mucho que nos une, siendo esto infinitamente mejor. No aprendemos instalados en la rutina y la costumbre. Lo hacemos cuando afrontamos nuevas maneras de pensar y actuar. Respeto, consideración hacia el otro, y una gran dosis de humildad. Quien piense que su verdad es No tenemos ninguno la propiedad, pero todos somos depositarios de la confianza de este pueblo. Trabajar por sus cosas en base al propósito de mejorarlo, en las tareas y prioridades que se establezcan, y desde los valores más nobles de la persona humana, tendría que ser la base nuclear de nuestro servicio. Bueno será, todo aquello que al pueblo le proporcione beneficio. Y eso sí, diferenciando siempre las ideas, de las personas. El ser humano es mucho más que sus aciertos y errores. Mucha armonía y felicidades en estas próximas fiestas.
la consideración, la tolerancia, etc. Aprovechemos esta oportunidad.
Antonio Rangel Gómez




silvina dijo
Me gusto mucho este deseo de Antonio Rangel me parece prioritario , el trabajar en nuestro interior para conocernos y para poder aflorar nuestros valores sin dejar de aprender de nuestras vivencias , mantener el sentido comun y la solidaridad para con los demas . Es un aporte y una enseñanza diaria . Besos Franciso
19 Agosto 2007 | 11:44 PM